Para el Condado de Tarrant
Comisionada del Precinto 4
Sobre Nydia
Fort Worth me enseñó que la comunidad es una red de responsabilidad y que, en esa red, tu bienestar está ligado al mío. Me sostengo en lo que otros construyeron para mí.
Ahora me toca a mí fortalecer esa red para los demás.
Con Raíces en la Comunidad
Soy la menor de cuatro hermanos en una familia mexicoamericana de primera generación y soy un producto orgulloso de las escuelas públicas de Fort Worth: la Escuela Primaria Worth Heights, la Escuela Intermedia Morningside y la Escuela Preparatoria North Side. Mi educación no solo ocurrió en el salón de clases. Ocurrió en la Iglesia Inmaculado Corazón de María, donde vi a los vecinos apoyarse mutuamente. Ocurrió a través del programa Hispanic Youth Promoting Excellence, donde me vi reflejada en mentores que creían en mi potencial. Ocurrió en el Comité de Acción Juvenil 76106 de la YMCA y en Camp CommUNITY, donde aprendí que la diversidad es una fortaleza, no una debilidad, y que el liderazgo significa tejer a la gente, no dividirla.
Fui la alumna con el mejor promedio y reconocida como la Joven Voluntaria del Año de la Ciudad de Fort Worth. Esos honores no fueron un triunfo personal; fueron la prueba de lo que logramos cuando invertimos en nuestra juventud. Para mí, el aprendizaje y el servicio siempre han sido inseparables.


Construyendo Sistemas Que Sirvan a las Personas
Esa base me llevó a Stanford, donde estudié ingeniería mecánica y mantuve una profunda conexión con el servicio, dirigiendo programas comunitarios y enfocando mi proyecto de diseño de último año en tecnología de rehabilitación. Después de obtener mi MBA de la Universidad de Míchigan, dediqué mi carrera a la fortaleza económica local, apoyando a pequeñas empresas.
A través de los programas Goldman Sachs 10,000 Small Businesses y Black Ambition, ayudé a emprendedores a acceder los recursos que necesitaban para crecer. Con MBAs Across America, recorrí 7.242 kilómetros (4.500 millas) en seis semanas, escuchando a dueños de negocios y ayudándoles a superar obstáculos para su crecimiento. En Detroit, enseñé planificación de negocios en inglés y en español y ayudé a emprendedores del barrio a hacer realidad sus sueños de abrir un negocio físico. Esas experiencias me enseñaron que las soluciones significativas comienzan escuchando, no asumiendo.
Como vicepresidenta de Experiencia del Cliente en una startup, convertí las frustraciones de los clientes en mejoras del sistema, abogando por cambios que mejoraron el funcionamiento de los productos. Pero seguí volviendo a una verdad más profunda: el cambio real y duradero ocurre cuando las comunidades tienen la capacidad y la autoridad para definir sus propios problemas y diseñar sus propias soluciones.
El Regreso a las Raíces
La pandemia me trajo de vuelta a Fort Worth, pero me quedé porque vi al condado creciendo rápidamente y una necesidad urgente de líderes que resuelvan problemas escuchando, dando la cara y fortaleciendo nuestras conexiones en lugar de desgastarlas. He dedicado mi vida a aprender a resolver tanto desafíos técnicos como humanos, y las soluciones más sólidas siempre vienen de trabajar al lado de las personas, no por encima de ellas.
Desde mi regreso, me he enfocado en tejer comunidad. He continuado siendo mentora de jóvenes. Fundé The Energy Takeback, una práctica de coaching de liderazgo y desarrollo organizacional arraigada en principios de ingeniería y de la ciencia del florecimiento humano. Y he organizado el 817 Gather, reuniendo a personas de distintos vecindarios y orígenes para construir un Condado de Tarrant más inclusivo.
